Itinerarios de aprendizaje y puentes conceptuales
Itinerarios de aprendizaje y puentes conceptuales Según Siu (1957), el objetivo de la ciencia y de la investigación científica es el desarrollo de conceptos. Cuanta mayor sea la conciencia entre estos conceptos y la realidad, más útiles serán. Con frecuencia, el valor de los conceptos alcanzados por este método sólo se hace visible en el futuro y algunas veces nunca. Pero, ¿cuáles son las estrategias de investigación diseñadas para el estudio de las personas que tratan de descubrir conceptos?, las líneas de investigación sobre esta materia tratan de de descubrir conceptos a partir de grupos de individuos más que de los sujetos individuales. Pero, ¿el grupo es comparable al individuo?, evidentemente no, ya que los conceptos relevantes para el grupo no necesariamente son relevantes para cada individuo de dicho grupo. En este contexto, el hallazgo del estudio tiene valor desde la perspectiva de la planificación y de la administración, pero no de ayuda al niño individual. El presupuesto más básico que subyace al estudio de grupos, sin embargo, se halla a un nivel diferente y es bastante más importante. Para el estudio científico, los individuos son tratados como si fueran “objetos”, no como individuos. Si el objeto no tuviera este supuesto déficit, ejecutaría la tarea igual de bien que los otros “objetos” que no presentaran dicho déficit. Resumiendo, el estudio cientifico no ha llegado a contemplar el “objeto” como “sujeto”, por lo que, el resultado del estudio cientifico conduce a la descripción, pero no a la explicación ni a la comprensión. Por otro lado, ¿la conducta es en sí misma una comunicación, una confirmación o reconfirmación de los puntos de vista ajenos sobre nosotros mismos?, o quizás, ¿una solicitud de confirmación o desconfirmación?. Ambas preguntas estarían integradas en la idea de que el aprendizaje y el no-aprendizaje son aspectos de la conducta y, como tales, pueden ser contemplados como conductas. Desde este punto de vista, la conducta como comunicación y la conducta como experimento, implican la presencia de otros individuos. Lógicamente, las personas son quienes confirman o desconforman, y en muchas ocasiones conlleva la anticipación de lo que creemos lo que harán los demás (experimentos conductuales). Siguiendo esta línea de razonamiento, ¿las personas significativas ejercen la función de validadores?, creo que sí, ya que las personas confirman o desconforman muchos aspectos, por lo tanto, ¿Qué técnicas de cuestionamiento podemos seguir que animen a los niños a dar opiniones sobre ellos mismos y sobre las personas que son importantes para ellos?. Pues enlazando con el texto de “Aprendizaje e identidad”, me atrevería a afirmar que el aprendizaje a través de los videojuegos es un ejemplo idóneo de técnica de cuestionamiento para los niños de nuestras aulas, los cuales, al igual que nuestra sociedad postmoderna, están completamente empapados y socializados en el leguaje audiovisual y multimedia. Pero, ¿Cómo podemos ilustrar el funcionamiento de este aprendizaje activo y crítico en cualquier ámbito semiótico?. Lógicamente, a través de la asunción de distintas identidades que estimulen la reflexión en diferentes contextos de aprendizaje. Pero tal vez, ¿qué supone este posicionamiento?. Pues bien, creo que el empleo de los videojuegos supone llevar a cabo la búsqueda principal en función de un propósito o meta específica, a partir de la cual, el niño diseña una búsqueda minuciosa que le conduce a numerosas sub-búsquedas que forman parte de la principal. Es decir, podemos afirmar que hay búsquedas laterales, que tú personalmente puedes llevar a cabo o ignorar en función de tus propias experiencias de aprendizaje. Por lo tanto, cuando terminas la partida en estos juegos de rol, tu personaje es alguien muy diferente a los personajes que otros jugadores habrían creado, además, el juego en el que has participado también será muy diferente a lo que habría sido si hubieses creado a tu personaje de un modo diferente, tanto al principio como a lo largo del juego. Me gustaría seguir profundizando en esta idea, ya que el itinerario virtual de aprendizaje que ha seguido mi mente en la asignatura de dificultades de aprendizaje (haciendo un símil con este ejemplo del videojuego), es muy diferente al itinerario que ha podido seguir Antonio, Luis Felipe, Maria, Laura, etc. ya que cada uno de nosotros tenemos una propia identidad virtual (siguiendo con el símil), la cual, seguro que ha evolucionado de manera distinta en el transcurso de la asignatura, caminando dentro del proceso de aprendizaje seguido manera diferente (trazando distintos itinerarios cognitivos). Otro aspecto a tener en cuenta, es la identidad del mundo real y no virtual. Soy Diplomado en Magisterio por la especialidad de Educación Física, tengo el título de entrenado de baloncesto, curse un Ciclo Formativo Superior sobre Actividades Físico Deportivas, práctico asiduamente deporte, etc. Esta claro, que todas estas identidades adquieren vital importancia en la medida que afectan en mi forma de filtrar la información y los estímulos que el profesor Alejandro nos presentaba en el aula. En realidad, en cada sesión de clase pueden haber estado presentes o implicadas cualquiera de las identidades anteriormente descritas, las cuales, me han hecho resaltar o profundizar o enfatizar más sobre unos aspectos de la materia y descuidar más otros. Nuestra tercera identidad, la identidad proyectiva, significa proyectar los propios valores y deseos en el personaje virtual. Vendría a ser, como considerar al personaje virtual como un proyecto propio en evolución, un personaje definido por mis aspiraciones acerca de lo que deseo que sea y se convierta. Podríamos decir, que en esta identidad existe una interacción entre la persona del mundo real y el personaje virtual. Pero, ¿Qué historia quiero que tenga cuando terminado el videojuego (en este caso la asignatura de dificultades de aprendizaje, siguiendo con el símil)?. Lógicamente, un buen videojuego de rol induce a tener nuevos pensamientos sobre aquello que valoro y aquello que no. Esto es lo que ha significado para mí esta asignatura, he realizado mi propia historia de aprendizaje pensando reflexivamente y críticamente en el aula y fuera de ella, ya que la identidad proyectiva es a un mismo tiempo mía y suya (personaje virtual), es decir, se trata de un espacio en el que puedo trascender tanto mis limitaciones como las de mi personaje virtual. No obstante, todo aprendizaje profundo, es decir, activo y crítico, está íntimamente involucrado con la identidad en una variedad de formas diferentes. La gente no puede aprender de una manera profunda dentro de un ámbito semiótica, si no está dispuesta a comprometerse plenamente con el aprendizaje en términos de tiempo, esfuerzo y participación activa. Tal compromiso exige que estén dispuestos a verse a sí mismos en términos de una nueva identidad, es decir, a verse como la clase de persona capaz de aprender, utilizar y valorar el nuevo ámbito semiótico. Resumiendo, sin ese compromiso de identidad no puede producirse ningún aprendizaje profundo. Pero, ¿cómo hacen los niños para tender a hacer puentes entre una o más identidades en tiempo real y la identidad virtual qué esta en el juego del aula?. Enlazando esta pregunta, con el texto de “aprender a ser terapueta”, el aprendizaje se trata de un proceso dinámico, continuo, cotidiano, de toda la vida. Quizás, para contestar la pregunta anterior, deberíamos conceptuar la idea de aprendizaje, como un acontecimiento social e interactivo, como una acción conjunta que ocurre por medio del diálogo, entonces el dialogo es esencial en el proceso de aprendizaje, para realizar esos puentes entre una o más identidades. Ahondando en esta idea, el dialogo es generativo, ya que la transformación y los puentes conceptuales surgen del mismo y a través de él. Es decir, sería el fundamento de mis pensamientos y acciones en las comunidades colaborativas de aprendizaje. Creo, que esta ha sido la metodología utilizada por usted en sus clases, generando la novedad en el alumno, invitándole a ir más allá, alentándolos a organizar nuestro aprendizaje, siendo los arquitectos del mismo. Para ir concluyendo, he intentado hacer una breve reflexión sobre los procesos de aprendizaje, haciendo una pequeña comparación con el proceso de aprendizaje seguido en nuestra asignatura de dificultades de aprendizaje guiándome con él último material que usted nos ha facilitado. Para finalizar, me gustaría adherirme a la idea que se presenta en el texto “aprender a ser terapeuta”, señalando que el proceso de aprendizaje no consiste en proveer información o retenerla, ni en decir o no al estudiante lo que debe hacer. Consiste en alentar al alumno a participar con el profesor y con los otros compañeros en el proceso compartido de aprendizaje, a través de un proceso dialógico, intercambiando información, nunca dando por supuesto lo que la otra persona oye, lee, o el modo en que incorpora esa información. Ya que lo que la otra persona aprende puede ser una sorpresa total, como se puede apreciar en los diferentes bolgs de mis compañeros, en los cuales, todos han hecho un trabajo estupendo siguiendo distintos itinerarios de aprendizaje y realizando diferentes puentes conceptuales con otras áreas, materias, experiencias, motivaciones e intereses.
4 comentarios
loli -
Alejandro -
Pero ¿por qué los anónimos no se expresan directamente? Sobre todo para expresar un piropo.
Bueno, Jesús, en tu línea. Muy bueno tu elaboración. La has personalizado, la relacionas con otras lecturas o conocimientos, la integras con elementos personales, y le das tu propia visión.
Es la diferencia de contestar las preguntas sin más, que se corre el riesgo de no integrar bien la información. No es así en tu caso.
Felicidades. Cuando termine esta primera fase, me gustaría seguir reflexionando contigo acerca del tema de la conciencia, que es muy importante.
Un saludo
Alejandro
Anónimo -
Laura -
Ha sido un placer leerte, y conocerte.
Espero verte en la cena.