HABILIDADES PERCEPTIVAS Y ATENCIONALES
Habilidades Perceptivas y Atencionales
Antes de iniciar esta asignatura, percibía como sinónimos habilidad social, estrategia social y competencia social. Quizás, nunca me había parado a pensar en los rasgos diferenciadores de estos tres conceptos.
La habilidad social, siempre la había identificado como la capacidad de un sujeto determinado para resolver una situación social, pero ninguna vez había caído en la necesidad de identificar el contexto. Yo procedo de la Educación Física, tal vez, estoy demasiado contaminado por el tema del rendimiento deportivo, pero la adaptabilidad motriz a contextos con muchos estímulos ambiguos, sobre todo en deportes de oposición es un elemento muy a tener en cuenta en los entrenamientos deportivos.
Quizás, este siguiendo una línea de razonamiento equivocado, pero, el término habilidad, tiene algunos lazos con el entrenamiento. Seguramente, esté símil que he intentado realizar no nos permita explicar como un sujeto es capaz de decodificar un contexto determinado, identificarlo y realizar distinciones dentro de su propia experiencia para ajustarnos temporalmente a las nuevas circunstancias.
Pero, ¿estrategia social es lo mismo que táctica deportiva?, aparentemente, pueden parecer términos muy separados, aunque yo no los percibo así. La palabra estrategia está más ligada a conductas concretas, orientado a unos objetivos o propósitos concretos a conseguir, pero, la táctica deportiva, también se orienta a niveles más procesuales, manifestándose mayores cotas de distinción. Afrontas la tarea de anotar una canasta o meter un gol, planificando la acción en función de un contexto variado que presenta estímulos ambiguos en forma de oponentes.
¿Ser competente tácticamente, es lo mismo que ser competente socialmente?, incidiendo en la idea anterior, en un partido de baloncesto, los contextos varían, hay defensas zonales, individuales y mixtas, adaptarse a todas ellas significa que eres competente tácticamente. Lógicamente, utilizando como ejemplo las habilidades comunicativas, no siempre te diriges hacia un mismo foro, las condiciones cambian, los destinatarios de tus mensajes son distintos, las intenciones comunicativas son variadas y por supuesto, los efectos que pretendes conseguir son desiguales. Lo más interesante, desde mi punto de vista, del término competencia, es la capacidad para distinguir los estímulos relevantes de los secundarios. Nuestra atención es limitada, polarizando dicha atención hacia claves estimulares significativas, podremos distinguir distintos contextos comunicativos y adaptarnos eficazmente a los mismos.
Por lo tanto, yo daría mucha importan en cualquier programa de habilidades sociales, a los procesos de atención selectiva, identificando las distintas claves estimulares más significativas y que permiten identificar e interpretar los contextos con mayor grado de certidumbre. Posiblemente, para la transferencia de una habilidad de un contexto artificial de aula a una situación dentro de nuestra vida cotidiana dependa mucho de la significatividad estimular y de nuestra focalización atencional.
Antes de iniciar esta asignatura, percibía como sinónimos habilidad social, estrategia social y competencia social. Quizás, nunca me había parado a pensar en los rasgos diferenciadores de estos tres conceptos.
La habilidad social, siempre la había identificado como la capacidad de un sujeto determinado para resolver una situación social, pero ninguna vez había caído en la necesidad de identificar el contexto. Yo procedo de la Educación Física, tal vez, estoy demasiado contaminado por el tema del rendimiento deportivo, pero la adaptabilidad motriz a contextos con muchos estímulos ambiguos, sobre todo en deportes de oposición es un elemento muy a tener en cuenta en los entrenamientos deportivos.
Quizás, este siguiendo una línea de razonamiento equivocado, pero, el término habilidad, tiene algunos lazos con el entrenamiento. Seguramente, esté símil que he intentado realizar no nos permita explicar como un sujeto es capaz de decodificar un contexto determinado, identificarlo y realizar distinciones dentro de su propia experiencia para ajustarnos temporalmente a las nuevas circunstancias.
Pero, ¿estrategia social es lo mismo que táctica deportiva?, aparentemente, pueden parecer términos muy separados, aunque yo no los percibo así. La palabra estrategia está más ligada a conductas concretas, orientado a unos objetivos o propósitos concretos a conseguir, pero, la táctica deportiva, también se orienta a niveles más procesuales, manifestándose mayores cotas de distinción. Afrontas la tarea de anotar una canasta o meter un gol, planificando la acción en función de un contexto variado que presenta estímulos ambiguos en forma de oponentes.
¿Ser competente tácticamente, es lo mismo que ser competente socialmente?, incidiendo en la idea anterior, en un partido de baloncesto, los contextos varían, hay defensas zonales, individuales y mixtas, adaptarse a todas ellas significa que eres competente tácticamente. Lógicamente, utilizando como ejemplo las habilidades comunicativas, no siempre te diriges hacia un mismo foro, las condiciones cambian, los destinatarios de tus mensajes son distintos, las intenciones comunicativas son variadas y por supuesto, los efectos que pretendes conseguir son desiguales. Lo más interesante, desde mi punto de vista, del término competencia, es la capacidad para distinguir los estímulos relevantes de los secundarios. Nuestra atención es limitada, polarizando dicha atención hacia claves estimulares significativas, podremos distinguir distintos contextos comunicativos y adaptarnos eficazmente a los mismos.
Por lo tanto, yo daría mucha importan en cualquier programa de habilidades sociales, a los procesos de atención selectiva, identificando las distintas claves estimulares más significativas y que permiten identificar e interpretar los contextos con mayor grado de certidumbre. Posiblemente, para la transferencia de una habilidad de un contexto artificial de aula a una situación dentro de nuestra vida cotidiana dependa mucho de la significatividad estimular y de nuestra focalización atencional.
2 comentarios
ALEJANDRO -
Es fácil (y útil)encontrar patrones similares entre el deporte y el campo de las HHSS.
El tema de los contextos es para mi fundamental. No sólo para diferenciar los conceptos de competencia y habilidad social. Sino también para verificar su importancia en todo acto social. Piensa que los contextos son fundamentales a la hora de construir significados (y son muy sutiles). Porque, ¿qué es exactamente un contexto?
Durante un partido de fútbol, planteas que cada parte del juego es un contexto, defender, atacar, etc... y así es. Pero ¿sólo? ¿es lo mismo entrenar, que jugar competitivamente, que jugarte una final, que jugar para practicar una nueva técnica, que simplemente jugar para adelgazar, para ganar una apuesta, para impresionar a una chica del público, impresionar a un ojeador, jugar para divertirte, jugar para pagar una hipoteca, jugar graciosamente, jugar sinceramente, jugar imaginativamente, jugar sucio, jugar honestamente, etc... etc...?
Dime, ¿es lo mismo cada situación? ¿de qué depende?
Y ¿tiene esto aplicación al mundo de las habilidades sociales?
María -
Pero muy interesante lo que escribes.
Me has hecho pensar...